
La energía de Haniel es muy dulce y femenina, por eso, aunque muchos le dicen “arcángel”, podríamos decir que en realidad se trata de una Arcangelina. Es una energía suave, amorosa y muy maternal.
Haniel es conocida por su relación con la luna, por lo que resulta ideal trabajar con ella para sintonizarnos con los ritmos lunares y potenciar la energía disponible en cada fase lunar. Haniel nos ayuda a entender el aspecto cíclico del universo: todo nace, crece y llega a su punto máximo de expansión para luego morir, al igual que la luna, las estaciones y la vida misma.
Esta bella Arcangelina también nos conecta con la energía femenina sagrada y los ciclos de cada mujer. Nos ayuda a desarrollar nuestra intuición y conectar con nuestra sabiduría interior. Su color es blanco azulado, como el resplandor de la luna llena. El cristal ideal para trabajar con esta arcangelina es la piedra de la luna. El mejor momento para invocarla es, obviamente, en la noche, idealmente bajo la luz de la luna.
En el tarot, podríamos relacionarla por un lado, con el arcano de la Sacerdotisa que nos invita a la meditación, a ir hacia adentro, a acallar el bullicio mental, conectar con las emociones y abrirnos a recibir la guía divina. La Arcangelina Haniel nos recuerda que las respuestas están en nuestro interior. Si eres de las personas que les cuesta meditar, puedes pedirle que te ayude a hacerte el tiempo en tu rutina diaria para desarrollar esta práctica.
Por otro lado, también podríamos relacionarla con el arcano de la Luna, que se relaciona con el subconsciente, los poderes psíquicos y los miedos. Haniel puede ayudarnos por ejemplo a trabajar con los sueños, a recordarlos y llevar un diario para registrarlos e interpretarlos.

Para conectarnos con Haniel podemos invocar su presencia y visualizar la luna llena, sentir que sus rayos nos bañan y nos conectan con nuestra sabiduría interior, llenándonos de calma. Podemos encender una vela plateada o blanca y sostener la piedra de la luna para reforzar nuestra conexión con esta arcangelina.
- Cuando es luna nueva podemos pedirle a Haniel que nos ayude a conectar con lo que nuestro corazón desea, para sembrar las intenciones de lo que queremos manifestar en los próximos 28 días y escribirlo en un papel.
- En luna creciente podemos pedirle que nos ayude a tomar acción para movernos y materializar nuestros sueños.
- En luna llena podemos agradecer todo lo que logramos hasta el momento o poner a cargar nuestros cristales baja la luz de la luna, para que se llenen de su energía.
- Y la luna menguante es ideal para soltar lo que ya no nos sirve y dejar ir todo lo negativo, especialmente de las ultimas semanas.
Así iremos poco a poco aprendiendo a movernos siguiendo el ciclo lunar y todo fluirá más en nuestra vida. Si nunca trabajaste con esta Arcangelina, ¡Haniel puede ser tu nueva aliada para potenciar tus rituales en las distintas fases de la luna!