Skip to content

El Arcángel Nathaniel: Cambios y Propósito Divino

    ¿Escuchaste alguna vez hablar acerca de Nathaniel? Se trata de un Arcángel que no es tan conocido como otros y es esto se debe a que es un angel relativamente “nuevo”. Su energía comenzó a sentirse muy fuertemente en el año 2012 cuando se dio el inicio de un nuevo ciclo importantísimo de despertar para la humanidad, por eso muchos lo empezaron a llamar “el Arcangel del 2012”. En ese año Nathaniel empezó a acompañarnos muy de cerca para prepararnos para los grandes cambios espirituales que se avecinaban y ha estado muy activo en la tierra desde entonces. Cumple un rol fundamental en la transicion de nuestro planeta hacia la iluminación

    La energía de Nathaniel es contundente, se hace notar y es muy distinta a la de otros arcángeles. Su color es el rojo y su elemento el fuego. Es una energía muy Ariana y podríamos relacionarla con el As de Bastos en el tarot: nos da el impulso que necesitamos para salir de nuestra zona de confort y comenzar algo nuevo, nos brinda entusiasmo, motivación y fuerza de voluntad. Por eso es bueno invocarlo cuando nos sentimos estancados, para que nos ayude a accionar.

    Se lo conoce como “el Angel de los Grandes Cambios” porque nos ayuda a materializar no cualquier cambio, sino aquellos necesarios para reconectar con nuestro Propósito de Vida. En este aspecto, podemos relacionarlo con el Arcano de la Muerte. Nathaniel nos ayuda a perder el miedo a lo desconocido y a poner fin a aquello que ya no nos sirve. Nos ayuda a liberarnos de lo viejo para hacer lugar a lo nuevo. Así podremos dar comienzo a una fase de profunda transformación, más alineados con nuestro propósito divino.

    A veces, la energía de Nathaniel también puede sentirse un poco como el arcano de la Torre, donde lo que ya no sirve se tiene que derrumbar completamente para que podamos volver a construir algo nuevo, esta vez con bases firmes. Así es la energía de Nathaniel: nos mueve, nos sacude, nos hace soltar las viejas estructuras, nos empuja a hacer los cambios necesarios para nuestro mas alto bien. Muchos comparan a este Arcángel con un huracán, que pasa con nuestras vidas y arrasa con todo lo que nos impide crecer: ya sean personas tóxicas, pensamientos limitantes o emociones negativas como el miedo, la baja autoestima, el no-merecimiento…

    La clave es mantener la fe y saber que todos estos cambios que estamos atravesando por mas duros que parezcan, son para nuestro mayor bien porque nos acercan ese aprendizaje que necesitamos para poder avanzar y pasar al proximo nivel. Si nos mantenemos firmes en esta postura, las cosas poco a poco se van a ir acomodando. Siempre hay un orden detrás del aparente caos. Sepamos que no estamos solos y que el Arcangel Nathaniel nos va a estar acompañando.

    Una vez que entendemos que esos cambios son necesarios y dejamos de resistirnos, vemos que comienzan a asomarse los rayos del sol en el horizonte, lo que indica que lo nuevo esta llegando: Nathaniel, cuyo símbolo es el sol, nos llena de vitalidad y nos impulsa a accionar, a hacernos cargo de nuestra propia vida, recuperar nuestro poder y hacer los cambios que sean necesarios para hacer realidad nuestros sueños, para animarnos a ir por mas. Para avanzar sin temor, como guerreros de la luz que somos, compartiendo nuestros dones con la humanidad.

    En esto último el papel de Nathaniel es clave: nos ayuda a descubrir cuáles son nuestros dones y a desarrollarlos, a conectar con aquello que nos apasiona. Por eso también se lo considera “el Patrono de los Trabajadores de la Luz”: él es quien nos ayuda a descubrir nuestra misión divina y a sintonizarnos con los lugares y las personas correctas para que podamos cumplirla. Nos ayuda a escuchar el llamado de nuestro corazón, a que ese llamado sea tan fuerte que ya no podamos hacer oídos sordos. Nos da el coraje que se necesita para dar ese gran salto al vacío, nos abre las puertas, nos ayuda a desarrollar todo nuestro potencial y llevar a cabo esa misión de servicio al planeta.

    Sin dudas Nathaniel no es un angel para invocar a la ligera. Necesitamos estar verdaderamente  comprometidos con el cambio que queremos manifestar. Pero cuando estamos decididos, todo se empieza a acomodar de maneras mágicas, impensadas. Te invito a que si así lo sientes le abras las puertas a este bello arcángel para que su maravillosa energía comience a actuar haciendo milagros en tu vida. Por algo es que su nombre significa “Regalo de Dios”.